San promotor.

Estuve trabajando en Circulo de Lectores, que no se vea bien mejor…

Un recuerdo que tuve fue ese mítico día de San Promotor, por el cual te daban premios, dos ventas te daban un libro de fotitos sobre Egipto, o historia de la guerra y tal, cuatro ventas te daban, no lo recuerdo bien, el típico trasto inútil, seis ventas, ya era una pasada, te daban una vajilla de porcelana, con tacitas de café y platitos, y platos hondos, llanos, fuentes… increíble, y si hacías ocho ventas, ya era la rehostia, una tele, o un reproductor de DVD portátil, para ver tus películas mientras cagas, o estás en la playa, o de excursión por el campo, no vaya a ser que desconectes de la vida y te pongas a mirar el paisaje, las olas…

Ese día empezó como cualquier otro, llegas, te sientas, coges tu carpetita, la llenas de formularios, las ofertas que se tienen… pero llaman por telefono, viene el jefazo, nos dice que hoy es San Promotor, ya ves, casi me sale un truño disparado al suelo cuando escuché eso de la emoción.

Nos cuentan de que va, que en toda España hay una especie de competición porque la gente no tiene tacitas de café con flores pintadas en los bordes, todo el mundo quiere su DVD, todo el mundo quiere ese libro para adornar la estantería… Y encima es edición limitada, ¡¡¡joder que estrés!!! ¡¡¡mis putas tazas!!!.

Pasa el día, yo que generalmente tenía un buen ritmo de vender movidas a la peña, ese día pinché como nadie, total, yo pensaba que se podría llevar… pero cuando ves vendedores con los ojos inyectados en sangre, picando puertas, poniendo su sonrisa mas pura e inocente, firmando contratos, siento “naturales”, no sabes que pensar, quien es el raro, ¿Ellos o yo?.

A la primera hora, toda España picada, luego dicen que es Zapatero el rompepatrias, es el puto cuadrado de lectores!!!! Conseguí hacer dos ventas, me tocó un librito, había que llamar a la centralita, elegir el libro y poner voz de: Soy el puto amo, mas afortunado que el resto de la sociedad… No vendí más, mis compañeros sí, ese día echaron horas extras, porque iban a por la vajilla, la edición limitada de tacitas, siendo las ocho de la tarde, ¡¡no se habían acabado!!

Un día extraño, en una puerta me salió una mujer, pobre de ella, con un cuchillo en la mano, tuve que enseñar mi carnet de “Circulo, promotor de Ventas”. Trabajo adorable, que no molestas a la gente en sus casas a la hora de la siesta, ni cuando descansan… ¿Qué harías tu si te viene un tipo, mojado por la lluvia, cara de mosqueo, vendiendote libros mas caros que los que ves en la calle, y encima tienes un mal día? Llovía, estaba medio constipado, bajo la lluvia, con la carpeta empapada, “volviéndome loco por llegar a conseguir el segundo premio”.

Un buen trabajo, todo el día en la calle, comiendote el ruido y la contaminación, comiendo menús en bares  (muy ricos), o bocadillos, o del syp, comprando mortadela y pan, con corbata y tu colega, tirados en un banco… las dietas de 5 euros al día nos llegaban para tenernos todo el día pateando y con energía… también contando que en dos meses te timaban como nadie, 900€ en total, los dos meses, en conjunto, una ganga, me río de los mileuristas… Había gente que se le daba mil veces mejor, pero yo me sentí estafado, no queiro entrar en esos términos tampoco…

¿Y porqué me acuerdo de tan agradable recuerdo de mi corta vida?

Está sacado del “Año Garrapata”, que la recomiendo si os quereis echar unas risas.

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3 pensamientos en “San promotor.

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